

Estreno de la Cantata Sacra Nican Mopohua
Pedro Chemes
En el marco del concierto “300 años de música sacra en Latinoamérica”, el Coro Nacional de Música Argentina presentó el estreno integral de la Cantata Sacra Nican Mopohua, obra que compuse y dediqué al Papa Francisco.
La Cantata Sacra Nican Mopohua musicaliza el texto en lengua náhuatl que narra las cuatro apariciones de la Virgen de Guadalupe al indígena San Juan Diego Cuauhtlatoatzin en el cerro del Tepeyac, en México. El texto, atribuido a Antonio Valeriano de Azcapotzalco (1520–1605), noble indígena y erudito formado en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco, data de 1556 y constituye una de las obras literarias y espirituales más relevantes del período colonial temprano.
Durante todo el proceso de composición trabajé en estrecha colaboración con el Dr. Salvador Reyes Equiguas, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, doctor en Estudios Mesoamericanos y especialista en lengua náhuatl, cuya asesoría resultó fundamental para el desarrollo lingüístico y conceptual de la obra.
La devoción guadalupana ocupa un lugar singular en la historia cultural de América: es compartida tanto por los cristianos españoles como por los pueblos originarios de México, quienes reconocen en este relato un momento fundacional de su identidad. Se trata del único ícono mariano americano que sintetiza simbologías de ambas tradiciones y cuya devoción se ha extendido a todo el continente, trascendiendo incluso el ámbito estrictamente católico. Con el objetivo de favorecer la comprensión del texto y de su dimensión cultural, la cantata alterna el náhuatl y el castellano, en sintonía con una práctica habitual de la música sacra colonial americana.
El estreno de la obra se integró a un programa que recorre tres siglos de música sacra en Latinoamérica y celebra el legado artístico y espiritual de la Compañía de Jesús, con obras de dos destacados compositores jesuitas de origen italiano que desarrollaron su labor en el antiguo Virreinato del Perú: Doménico Zipoli (1688–1726), autor de los Salmos de Vísperas y figura central del barroco virreinal, cuya música articula la tradición europea con los sonidos del Nuevo Mundo; y Roque Ceruti (1683–1760), compositor de Hoy que Francisco reluce, una de las obras más representativas del barroco colonial andino, radicado en Lima.
El concierto tuvo lugar en la Basílica de Nuestra Señora de La Merced, uno de los templos más antiguos de la ciudad de Buenos Aires, construido por los arquitectos jesuitas italianos Giovanni Andrea Bianchi y Giovanni Battista Prímoli.
La interpretación estuvo a cargo del Coro Nacional de Música Argentina y del Ensamble Interamericano Contemporáneo, integrado por músicos de destacada trayectoria pertenecientes a las principales orquestas de Buenos Aires, bajo la dirección del maestro Federico Ciancio. La presentación del concierto estuvo a cargo del docente y crítico musical Santiago Giordano.
La realización del concierto fue posible gracias al trabajo conjunto con Mariana Gaitán y contó con el apoyo del Programa de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires y el auspicio del Arzobispado de Buenos Aires, la Universidad Católica Argentina, la UNTREF, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Biblioteca Nacional de México. La campaña de prensa, a cargo de Cecilia Gamboa, tuvo una amplia repercusión en medios gráficos, radiales, televisivos y plataformas digitales.


